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Según el informe 2011 sobre el riesgo en las careteras españolas, los motoristas tienen más implicación en la accidentalidad mortal y grave en carretera, pasando de representar el 7,8% en 2003 al 15,5% actual.
El Real Automóvil Club de España (RACE), como miembro de EuroRAP, ha participado en el noveno informe en el que se analiza la siniestralidad vial y el índice de riesgo en la Red de Carreteras del Estado (RCE). Del total de 21.500 kilómetros analizados de la RCE, divididos en 1.200 tramos, el informe del RACE destaca el alto riesgo que existe en 723 de estos kilómetros, repartidos en 58 tramos, donde se han producido 103 fallecidos y 535 heridos graves. El más peligroso de España, un año más, es el situado en la N-322 (Albacete), entre los Km. 412.3 y 424.2, donde más de la
mitad de los accidentados en este tramo son motoristas.
El programa europeo de evaluación del riesgo en la carretera, EuroRAP, en el que participa el RACE, analiza la peligrosidad de las vías teniendo en cuenta la evaluación de los siniestros durante tres años, su gravedad y su relación con las características de la vía. El resultado se estructura según un “Índice de Riesgo”, definido como el número de accidentes mortales y graves ocurridos en un tramo por cada 1.000 millones de vehículos/kilómetro. Los datos se han distribuido entre autopistas, carreteras ordinarias y preferentes, que han sido categorizados en tramos de nivel de riesgo según su peligrosidad. En el trabajo se han considerado las vías con una IMD (Intensidad Media Diaria) por encima de los 2000 veh./día, lo que da una mayor precisión de resultados.
De los más de 1.200 tramos analizados, que equivalen a más de 21.500 kilómetros de carreteras, un 4,7% de éstos (58 tramos) presentan un nivel de riesgo alto o medio-alto, sumando un total de 723 Kilómetros de vías. Los tramos más peligrosos se concentran en 24 kilómetros, en los denominados como “tramos negros”, debido al riesgo alto para la seguridad de los usuarios. Por el contrario, un 83,6% de los tramos presentan un riesgo bajo o mediobajo, continuando con la tendencia de aumento del número de estos tramos en los últimos años, lo que representa una mejora en la seguridad de las vías.
Analizando las vías de mayor siniestralidad se puede establecer un perfil de tramo con nivel de riesgo elevado (alto y medio-alto), el cual correspondería a una carretera convencional de calzada única, con intersecciones al mismo nivel y con una IMD por debajo de 10.000 vehículos/día (todos los tramos negros corresponden a carreteras con entre 2.000 y 10.000 vehículos día). En estas carreteras se producen, principalmente, accidentes con víctimas originadas por salidas de vía (41%), seguida de colisiones frontales (22%).
El primer tramo de mayor peligrosidad de la red de carreteras del Estado, la situada en la N-322 en Albacete, entre los Km. 412,3 y 424,2, ha registrado en los tres años de estudio un total de 7 accidentes con un resultado de 8 heridos graves. Las salidas de vía, en tres de los casos, y las colisiones frontales, también en tres casos, son la principal causa de accidentes. En este tramo, la accidentalidad de motoristas tiene un peso importante, con 4 accidentes graves de los 7 registrados.
TRAMOS DE MUY ALTA SINIESTRALIDAD DE MOTOCICLETAS
El peso de la accidentalidad del colectivo de los motoristas ha venido aumentado en los últimos años en relación al resto de usuarios, pasando del 7,8% en 2003, al 11,8% en 2006, al 13,3% en el 2008 y al 15,5% en el 2010.
Según los datos referidos a motocicletas en el informe 2011, sólo en 20 tramos de la Red de Carreteras del Estado se producen el 18,9 % de los accidentes graves y mortales de motociclistas, frente al 10% del resto de vehículos. Este hecho supone que la lesividad de este colectivo esta más concentrada en tramos específicos. Este dato también viene avalado por el hecho de que existen tramos de carreteras con una accidentalidad muy elevada, donde el 100% de estos accidentes son de motoristas.
De entre los tramos peligrosos para los motoristas destaca la N-630 a su paso por Sevilla, en concreto del Km. 757.8 al 805. En estos 47 kilómetros se unen tres tramos en donde en los últimos tres años todos los accidentes han sido de motociclistas, con un total de 15 accidentes con el resultado de 4 fallecidos y 13 heridos graves.
Otro tramo señalado como de riesgo para las motocicletas es el situado en la N-325 en Alicante, del Km. 0 al Km. 20.2, donde de los 14 accidentes que se han producido en los últimos tres años, todos han sido de motociclistas, con el resultado de un fallecido y 14 heridos graves.
Como características comunes en estos tramos de riesgo para las motocicletas podemos destacar que corresponden, en general, a carreteras convencionales, ubicadas en zonas de media montaña, con multitud de curvas y cambios de
rasante, utilizados por el colectivo de motociclistas por el propio hecho del disfrute de la conducción especialmente en fines de semana. Con la mejora del firme, la colocación de sistemas de contención para motoristas, una mejora de la señalización, y un mayor control de la velocidad, se podrían reducir en estos
tramos los siniestros graves o mortales del colectivo de la moto.
Entre las medidas que se pueden poner en marcha para reducir el elevado número de fallecidos en carretera entre el colectivo motorista, el RACE propone que tanto los actuales usuarios de las dos ruedas como los futuros conductores de motocicletas adquieran motocicletas con sistemas de frenado ABS, ya que disminuye el riesgo de caída en caso de frenada de emergencia. Entre otras recomendaciones, respetar en todo momento las normas de circulación y no hacer un uso deportivo de las motocicletas en la vía pública.
fuente: travesia
Durante las XV Jornadas Mediterráneas de Seguridad Vial de Barcelona, el director general de Tráfico, Pere Navarro, ha dado los resultados de la evaluación de los tres años de la señalización de los tramos de concentración de accidentes.
Se ha mostrado como una medida eficaz porque han bajado el doble los accidentes en aquellos tramos en los que se ha alertado con un cartel que el descenso general en toda la red de carreteras, lo que nos anima a continuar por esta vía”, ha indicado.
Sobre los retos a abordar de cara a la próxima década, Navarro ha enumerado los muertos por atropello, los motoristas -cuya mortalidad sigue a niveles de 2001 aunque se ha doblado el parque-, los mayores de 65 años, las carreteras secundarias y los muertos durante la jornada laboral.
Ha destacado que en la problemática del alcohol en la conducción han ganado la batalla de la concienciación, pero ha admitido que siguen teniendo un problema.
“Seguimos teniendo 95.000 denuncias por positivos en alcoholemia y 15.000 diligencias por delitos de altas tasas de alcohol”, ha indicado Navarro, aunque el ciudadano ahora admite que se ha equivocado cuando le paran conduciendo bebido.
Sobre la reforma del reglamento de circulación, que ha quedado parada por el avance de las elecciones, ha recordado que preveía que las motocicletas pudieran circular por el andén cuando en una carretera se produce una congestión.
“Lo que intentamos es hacer legal lo que es real, dando cobertura a lo que es una realidad”, ha puntualizado.
También ha explicado que esta reforma abordaba en una sección específica los derechos y deberes de las bicicletas consensuada con asociaciones y ayuntamientos.
Así, determinaba que el lugar normal y habitual de circulación de los ciclistas es la calzada y que ir por la acera será excepcional; impulsaba los carril-bici, pero solo “los justos y necesarios evitando entrar en una espiral inacabable de demanda”; y sentenciaba que, en caso de conflicto ciclista-peatón, tiene prioridad el peatón.
Sobre el caso de un conductor detenido por ir a 225 kilómetros por hora en una vía limitada a 120 en Cuenca, Navarro ha aplaudido que sea delito ir a más de 200 km/h en España y ha advertido a los conductores de coches muy potentes porque “al único sitio al que le puede llevar es a la cárcel”.
En las motos y coches han detectado un cambio en la demanda, hacia modelos de menor potencia y menos peligrosos: “Es el ciudadano quien hace el camino y ahora valora más los elementos de seguridad”.
Fuente: lavanguardia.com/ travesia
El índice de incidencia global para el accidente laboral de tráfico durante el año pasado, fue de 431 accidentes por cada cien mil trabajadores, observándose para este indicador una disminución del 3,4% respecto a 2009.
Con estos datos, proporcionados por el Instituto Nacional de Salud e Higiene en el Trabajo, la Fundación Española para la Seguridad Vial (Fesvial), la Fundación Pons, la Fundación Comisariado Europeo del Automóvil (CEA) y la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, con la colaboración de la Consejería de Educación y Empleo de la Comunidad de Madrid, han promovido la realización de una jornada sobre “La Seguridad Vial Laboral”.
SEGURIDAD VIAL EN LA EMPRESA
El objetivo fundamental de esta jornada fue fomentar prácticas de movilidad segura, que permitan reducir y prevenir la siniestralidad vial durante la jornada laboral.
Aunque, se ha avanzado mucho desde la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (existen delegados de prevención, técnicos de prevención, evaluaciones de riegos, planes de prevención), la seguridad vial se ha quedado fuera. La cultura de la prevención se ha quedado encerrada en el centro de trabajo y la realidad nos demuestra que es necesario ir más allá.
Los accidentes de tráfico siguen siendo uno de los principales problemas en los países desarrollados, debido al impacto que se produce en la sociedad por la pérdida de vidas humanas, y las secuelas que permanecen años en los heridos. Además, estos accidentes se pueden producir en distintos ámbitos: vacaciones, trabajo, motivos familiares, etc. siempre que haya una interacción entre el vehículo y las personas.
La jornada ha contado con la participación de más de cien profesionales y expertos en la materia. La inauguración del acto ha corrido a cargo de Mª del Mar Alarcón Castellanos, directora general de trabajo y gerente del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo que ha destacado los datos de siniestralidad vial laboral en la Comunidad de Madrid, indican que el 9,8% del total de accidentes laborales son baja registrados en la región corresponden a accidentes de trafico, de los que el 70% fueron en itinere y el 30% de los mismos se produjeron en jornada laboral.
Las ponencias y comunicaciones, organizadas en torno a tres mesas de trabajo, han contado con la participación en cada una de ellas de tres ponentes y un moderador y han constituido el eje central de la jornada. Su objetivo era exponer, a través de sus profesionales, la seguridad vial en el entorno laboral, las buenas prácticas y los planes de acción en prevención de riesgos en Seguridad Vial lo que ha generado el interés de las diferentes empresas participantes.
Fuente: travesia
Estas vías suponen más del 90% del total de kilómetros de la red de carreteras, son las más peligrosas y las que representan la más alta siniestralidad, por lo que la DGT ha lanzado una campaña de vigilancia y control en las vías secundarias.
La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha una nueva campaña de vigilancia y control en carreteras secundarias, con el objetivo de conseguir comportamientos más seguros entre los conductores que circulen por estas carreteras y por lo tanto una reducción de accidentes en este tipo de vías.
El pasado año fallecieron en accidente de tráfico en carreteras secundarias (carretera convencional que no dispone de una separación física de ambos sentidos de circulación) 1.514 personas, lo que representa el 78 por 100 del total de víctimas mortales ocurridas en carretera que ascendió a 1.928.
Dichas vías que suponen más del 90% del total de kilómetros de la red de carreteras, son las más peligrosas y las que representan una más alta siniestralidad, pese a que la densidad de tráfico que soportan es menor que en vías desdobladas como autopistas y autovías.
Objetivo prioritario de la estrategia de seguridad vial 2010-2020
Debida a la alta siniestralidad en este tipo de vías, las carreteras convencionales son uno de los objetivos prioritarios de la nueva Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020, dentro de la cual se incluyen una serie de medidas de bajo coste y alta efectividad con el objetivo de reducir el riesgo de accidentes en estas vías, como señalización vial de distancia de seguridad, separación física de ambos sentidos, instalación de barreras de seguridad, mejora de señalización y mantenimiento, creación de zonas seguras para parada de vehículos, etc…
Las salidas de vía y las colisiones frontales suelen ser el tipo de accidente mayoritario en estas vías. El año pasado se produjeron 11.390 accidentes con víctimas por salidas de vía, el 38,7%; 4.633 colisiones frontales, el 15,8%; y 3.718 colisiones por alcance, el 12,6%.
En estos tipos de accidentes el exceso de velocidad, la distracción y los adelantamientos indebidos suelen aparecer como factores concurrentes de los mismos.
El año pasado, el porcentaje de accidentes con víctimas en los que se apreció velocidad inadecuada en carreteras convencionales fue del 20%, porcentaje que pese a ser elevado ha disminuido 4 puntos respecto al comienzo de la década.
Según el estudio Nilsson (Power Model), un aumento del 5% en la velocidad media, supone un aumento aproximado del 10% en los accidentes con heridos y del 20% en los accidentes mortales. De igual modo, si la velocidad media se reduce en un 5% hay una reducción de en torno al 10% en accidentes con heridos y de un 20% en los accidentes mortales.
Los atropellos a peatones también son un problema grave en carretera. El pasado año fallecieron 141 peatones atropellados en carreteras secundarias, lo que representa el 73% del total de los muertos en todo tipo de carreteras.
Informes de la OMS demuestran que los peatones sufren un riesgo del 80% de morir al ser atropellados a una velocidad de impacto de 50 km/h, que es el límite genérico de la mayoría de las travesías, mientras que el riesgo se reduce a un 10% con una velocidad de 30 km/h. A partir de una velocidad de 80 km/h las posibilidades del peatón de no resultar muerto son prácticamente nulas.
La puesta en marcha del Plan de radares fijos 2005-2008 que finalizó con la instalación de 521 puntos fijos de control de velocidad, la mitad de ellos en carreteras convencionales; los 296 radares móviles y la mayor vigilancia en las carreteras debido al aumento del número de Agentes de Tráfico de la Guardia Civil, entre otras medidas puestas en marcha en los últimos años, están ayudando a reducir drásticamente los excesos de velocidad, la velocidad media de circulación en carretera y el número de víctimas mortales y heridos graves.
Además, el 22% de los muertos en carreteras secundarias que circulaban en turismo o furgoneta no hacían uso del cinturón de seguridad, un dispositivo que en caso de accidente salva vidas. A pesar de este dato, el uso del cinturón tanto en conductores, como en pasajeros traseros se ha incrementado.
Fuente: travesia
Ésta es una de las conclusiones del estudio elaborado por la Fundación Mapfre, en el que se ha analizado el comportamiento al volante de 60.000 jóvenes conductores de entre 18 y 30 años. Siguiendo los resultados de este estudio Mapfre ha renovado su póliza para jóvenes conductores YCAR, el primer seguro de pago por uso en España.
Mapfre ha renovado su póliza para jóvenes conductores YCAR, el primer seguro de pago por uso en España. YCAR contempla la instalación de un dispositivo GPRS sin ningún coste para el asegurado, que permite obtener datos sobre el comportamiento de los jóvenes al volante y ofrecerles descuentos según su perfil de riesgo. Con el fin de beneficiar a un mayor número de clientes, Mapfre ha mejorado los criterios para la obtención de estos descuentos y ha reducido el precio del seguro en el momento de la renovación.
Para la introducción de estas mejoras, Mapfre se ha basado en la experiencia que le han transmitido sus asegurados y en un informe encargado al Instituto de Seguridad Vial de Fundación Mapfre. El estudio ha analizado el comportamiento al volante de 60.000 jóvenes conductores de entre 18 y 30 años, que tenían contratado YCAR.
La principal novedad de YCAR consiste en la sustitución de las antiguas “tarjetas combustible” por descuentos directos de hasta el 40 por 100 en el precio del seguro. Con esta nueva fórmula, se podrán beneficiar hasta el 50 por 100 de los clientes de este seguro, el doble que hasta ahora, y serán ellos los que decidan cómo gastar el dinero que se ahorran, sin limitarlo al combustible.
Además, se podrán conseguir descuentos aunque se tengan siniestros, ya que esto no implica ser un mal conductor. Estos descuentos se unen a las bonificaciones habituales que el cliente recibe por no siniestralidad en el momento de renovar su seguro. Asimismo, no será necesario cumplir todos los requisitos establecidos para obtener bonificaciones, como ocurría en el antiguo modelo, porque cada uno de los criterios se valora individualmente para establecer el descuento en la renovación.
Por otro lado, se ha ampliado de 10.000 hasta 17.000 los kilómetros que se pueden recorrer al año para optar a los descuentos y se han aumentado los kilómetros que se pueden realizar en horario nocturno. También se ha incorporado un nuevo factor para el cálculo de los descuentos: los kilómetros recorridos por vías urbanas, que son las que mayor siniestralidad presentan.
Para establecer estas modificaciones, Mapfre ha tenido en cuenta, entre otros factores, el estudio realizado por el Instituto de Seguridad Vial de Fundación Mapfre, que ha analizado el comportamiento al volante de más de 60.000 jóvenes conductores, que tienen contratado el seguro YCAR y que han recorrido más de 403 millones de kilómetros.
Las principales conclusiones del estudio muestran que no todos los jóvenes son iguales al volante, que la edad influye en los accidentes pero no es un factor determinante, y que la mayoría (el 90 por 100) de los conductores de entre 18 y 30 años tienen un bajo perfil de riesgo. El informe también revela que la experiencia al volante y el número de veces que se utiliza el vehículo diariamente son los principales factores que influyen en los siniestros y que éstos se producen, sobre todo, en vías urbanas.
En cuanto a las diferencias por sexo, el estudio pone en evidencia que los hombres conducen coches más potentes, realizan distancias más largas y diariamente usan más veces el vehículo que las mujeres. Por ello, también el número de siniestros que tienen los varones es superior en un 11,9 por ciento a los que sufren las mujeres.
El informe revela que los conductores más jóvenes y aquellos que tienen menos antigüedad de permiso de conducir usan el coche principalmente los fines de semana. Además, el viernes y la madrugada del sábado son los días de la semana que más viajes realizan los conductores con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años. El domingo es el día con menos número de siniestros, mientras que el lunes es en el que más accidentes se producen, aunque éstos son más leves que los que ocurren durante el fin de semana.
El perfil de los conductores con menos riesgo de sufrir un siniestro es un joven de 26 años, con casi 6 años de experiencia al volante y que realiza 2,2 viajes diarios en coche, en los que invierte 55 minutos. Además, reparte sus kilómetros casi al 50 por ciento entre las carreteras más seguras (con un límite de velocidad de 100 o 120 km/h) y el resto de vías. En este grupo, prácticamente existe el mismo número de hombres (49 por ciento) que mujeres y la probabilidad de sufrir un accidente es entre un 26 y un 55 por ciento inferior a la media.
En el extremo opuesto, es decir, los que tienen más probabilidad de sufrir un accidente están los más jóvenes (22 años y 4 meses), con poca experiencia desde que han obtenido el carné de conducir (8 meses) y que realizan diariamente más de seis viajes, de un trayecto medio de casi 11 kilómetros. Estos jóvenes pasan al volante casi 2 horas y media al día y sólo uno de cada tres desplazamientos los hacen por carreteras “seguras”. Siete de cada 10 son hombres. Los conductores de este grupo, además, utilizan el vehículo los fines de semana con mayor frecuencia que los de mínimo riesgo. En este colectivo, la probabilidad de sufrir un accidente se incrementa en un 48 por ciento, porcentaje que en algunos casos puede llegar hasta el 70 por ciento.
La experiencia y el número de desplazamientos que se realiza cada día son factores de riesgo que influyen de forma muy significativa en los accidentes de tráfico y que hasta ahora no habían sido estudiados, por lo que este informe supone un avance importante en el conocimiento de los hábitos de los jóvenes conductores. Así, por ejemplo, todos los conductores de máximo riesgo tienen menos de dos años de antigüedad de carné. Aunque la edad no es un factor determinante en los siniestros, el informe revela que los conductores de máximo riesgo son más jóvenes que los de mínimo riesgo. Asimismo, el estudio también pone en evidencia que los conductores de máximo riesgo usan el vehículo fundamentalmente en vías urbanas y con límite de 90 km/h y muy poco en vías seguras.
Fuente: travesia







