La caída del consumo explica una crisis laboral que golpea a una docena de negocios en el último año.
Poco a poco y en silencio. Los concesionarios y talleres locales registran, desde hace más de un año, un goteo constante de despidos, expedientes de regulación de empleo (ERE) temporales, prejubilaciones, bajas incentivadas, etc. “Los seis despedidos de Fidauto son un ejemplo más, aunque diferente porque no han buscado acuerdos con los afectados, ni quieren pagar como corresponde”, explica Rafael Iglesias, secretario comarcal de CIG, sindicato que representa a cinco de los seis afectados y que rebatió en el Juzgado de lo Social número 4 de Pontevedra las causas “objetivas” (económicas) aludidas por la compañía para justificar las rescisiones laborales al menor coste (20 días por año trabajado hasta un máximo de un año) con el argumento de que forma parte de un grupo de empresas lo que pondría en entredicho las supuestas pérdidas.
Antes que Fidauto, concesionarios y talleres locales como Catova o Mourente Motor han estado o están en ERE; firmas como Cover o Vepersa redujeron sus respectivas plantillas y se prevé más incidencias en los próximos meses ya que, tal como apunta Rafael Iglesias, “la propia CEOE y la Unión Europea creen que el crecimiento económico del 2012 será mínimo, de décimas y por tanto no se creará empleo”.
Este dirigente sindical asume que estamos en crisis y que la caída del consumo lastra significativamente la actividad económica y laboral del sector de la automoción pero ello no es óbice para ignorar el derecho a percibir las indemnizaciones a las que tienen derecho.
Trabajadores de talleres, por su parte, reconocen una importante caída de las ventas y menor del trabajo de reparaciones y puesta a punto de los vehículos. “Son momentos de vacas flacas y antes de cambiar de coche la gente se lo piensa mucho” señala un mecánico.
Las graves dificultades que atraviesa el sector de la automoción lo ejemplifica la Cámara de Comercio de Pontevedra con un dato: en el mes de octubre se matricularon 850 vehículos en la provincia, una cifra que supone un descenso del 20,7% respecto al mismo mes del año anterior. Es una caída de casi seis puntos más que la registrada en el conjunto de Galicia, en donde los coches dados de alta el pasado mes fueron 2.756, un 15% menos que en octubre del año anterior.
Fuentes del sector apuntan que las ventas del año dibujan un panorama mucho peor, ya que en los diez primeros meses del año se han vendido en Galicia un total de 27.192 unidades, lo que supone un 36% menos de las vendidas en el mismo período de 2010.







