A partir del 10 de Julio de 2011, será obligatoria la instalación de bandas reflectantes (denominada señal V-23) para todos los vehículos de transporte de mercancías que se matriculen a partir de dicha fecha siempre que tengan más de 6 metros de longitud, 2’1 metros de ancho y una MMA superior a 7’5 toneladas, así como los remolques de más de 3’5 toneladas. Dichas bandas reflectantes se instalarán para señalizar todo el contorno del vehículo, tanto en la parte trasera como lateral mediante bandas reflectantes. Para el resto de vehículos de transporte matriculados con anterioridad, ya sean de mercancías o de viajeros, resulta voluntaria pero aconsejable su instalación.
La Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer) ha recordado que esta orden se modificó el pasado enero en el marco del Reglamento General de Circulación.
Su instalación es muy sencilla al tratarse de bandas reflectantes adhesivas, que pueden colocarse por el propio transportista (el coste total estimado es inferior a 150 euros). Lo importante es que se trate de un distintivo de marcado reflectante homologado, y que se respeten los tamaños y colores que contempla la regulación legal.
Teniendo en cuenta que el 90% de la información que se necesita para conducir es visual, la finalidad de esta nueva señal V-23 es facilitar que los vehículos de transporte sean más visibles, teniendo en cuenta que dichos vehículos se ven implicados en unos 15.000 accidentes de tráfico cada año. Según estudios realizados en Estados Unidos, la implantación de las bandas reflectantes contribuye a reducir en un 30% el porcentaje de accidentes en el que se ven involucrados los vehículos de transporte. Con tal objetivo, la Dirección General de Tráfico hará una campaña divulgativa en diferentes medios de comunicación para fomentar su implantación por las indudables ventajas que representan.
Fuente el Vigía







