Los implicados en la presunta red ilegal que acaba de destapar la Guardia Civil en torno a la empresa de importación de coches, Automóviles Santos, podría haber supuesto beneficios de un millón y medio de euros para sus promotores. Es uno de los detalles que trascendió ayer de una investigación que podría aún durar meses y que ya ha supuesto la detención de cinco personas.
Precisamente, todas ellas acudieron ayer a declarar al juzgado de instrucción de A Pobra de Trives, localidad desde la que se lleva el caso porque fue allí donde se interpuso la primera denuncia por estafa a una compañía de seguros. Ese sería uno de los métodos delictivos de la trama, liderada presuntamente por el empresario ourensano Santos Á. G., de 45 años.
Según informaron ayer fuentes oficiales, los integrantes de la res simulaban accidentes de tráfico y trasladaban al lugar vehículos con importantes daños materiales, para obtener así altas peritaciones por parte de las compañías de seguros. En otros casos, se producían siniestros entre vehículos cuyos conductores eran todos miembros de la misma trama, o bien se suponía la participación de terceros, cuyos datos eran obtenidos de registros comerciales de las empresas propiedad de los componentes del grupo y sin su propio consentimiento. También se ha constatado que los sospechosos se hacían con vehículos de alta gama procedentes de accidentes de importancia y a los que las aseguradoras daban de baja. Pasado un tiempo, los aseguraban de nuevo y los colocaban en las carreteras para simular accidentes y, de esta forma, volver a cobrar de las compañías de seguros. Uno de los hechos más alarmantes de todos los que tiene constancia la Guardia Civil, habría tenido lugar el pasado mes de agosto, cuando la empresa Automóviles Santos denunció que se había producido un alunizaje en una de sus naves, situada en A Valenzá. Aunque el propietario denunció que le habían robado un coche, los agentes descubrirían enseguida que se trataba de una denuncia falsa, ya que el coche que presuntamente había sido robado, no cabía por el hueco que había causado el falso alunizaje.
Se cree que las detenciones aún podrían afectar a muchos otros implicados, algunos de ellos conductores de grúas y otros incluso representantes de compañías de seguros involucradas en la trama.
Al cierre de esta edición tan solo uno de los cinco sospechosos había sido puesto en libertad. Se trata de Yago G. S. uno de los mecánicos que presta servicios en el taller de la empresa investigada.
Fuente: LA VOZ DE GALICIA







