Un juzgado del partido judicial de Alicante investiga un presunto fraude en los exámenes del carné de conducir del tipo B, el más solicitado por los aspirantes a conductor. Las pesquisas derivan de una denuncia presentada por la DGT en la que pidió a la Fiscalía de Murcia que indagara sobre presuntas irregularidades que habían sido detectadas en las pruebas de los exámenes de conducir.
Una vez abiertas las diligencias, un juzgado de Instrucción de Cartagena ha remitido a otro de Alicante la documentación que afecta a un posible delito de similares características en la capital alicantina.
La investigación en Alicante se inicia a partir del caso de un joven nigeriano con dificultades para hablar español que, según consta en el expediente remitido al juzgado, pudo haber aprobado tras responder correctamente a las preguntas del carné tras memorizar un modelo de examen que, previamente, había llegado a sus manos, pero que no coincidía con el formulario que le tocó.
El ministerio público intenta averiguar cómo se obtuvo el documento y, aunque no se descarta una filtración ilícita o un pago previo para conseguir el modelo de examen, la denuncia de Tráfico no precisa que la filtración del examen provenga del seno de la entidad vial.
Tras hacerse cargo un juzgado de Alicante del caso, la juez ha imputado al joven nigeriano por un delito de falsificación de documento oficial, y ya le ha citado a declarar, aunque se acogió a su derecho de no hacerlo.
Según fuentes cercanas a la investigación, la picaresca que se sigue en este caso, y que se investiga también en un juzgado de Cartagena junto a otras anomalías, se centraría en el siguiente modus operandi. En primer lugar, el aspirante a conductor necesita memorizar uno de los modelos de examen (tipo test) de los que se sirve la delegación provincial de Tráfico para efectuar las pruebas, con lo que se deduce que, previamente, ha habido acceso a ese documento. Después el estudiante memoriza las respuestas correspondientes al modelo filtrado y que se corresponden con una letra ligada a la respuesta correcta. Y así, hasta aprenderse todas las preguntas: unas 40 aproximadamente.
Una vez en el examen, el aspirante a conductor recibe un modelo con las preguntas, identificado con un código, así como otras hojas con formato de plantilla, que son comunes para todos los candidatos, donde marcará las respuestas que corresponden a su modelo y en las que escribe de su puño y letra el código perteneciente a éste. Aunque el examinado entrega todas las hojas cuando acaba la prueba, las plantillas rellenadas con las respuestas y donde figura el código del modelo de examen que se ha realizado son las que finalmente Tráfico filtra en sus ordenadores para cotejar las respuestas acertadas. En principio, el ordenador sólo relaciona modelo y respuestas. Si se han memorizado previamente, el resultado es un aprobado. Según consta en la denuncia remitida a Alicante, el ciudadano nigeriano fue “cazado” tras detectar Tráfico que la hoja de respuestas entregada no se correspondía con el tipo de modelo que le tocó.
Desde la Fiscalía de Seguridad Vial se señala que, actualmente, no hay otra investigación abierta por fraudes en el carné. Lo cierto es que son varios casos en España los que ya se han denunciado por filtraciones de los exámenes previo pago. En Albacete se denunció que más de 2.000 personas de toda España, entre ellos ciudadanos chinos que desconocían el castellano, lograron el carné de conducir porque supuestamente un funcionario filtraba los modelos a cambio de 1.200 euros.
Fuente: diarioinformacion.com







