Según un informe elaborado por Fundetec, los únicos sectores de los estudiados que se sitúan por debajo del 90% en el uso del ordenador son el tranporte y el comercio minorista.
Según se desperendel del “Informe ePyme 2009. Análais sectorial de implantación de las TIC en la pyme española”, el 95% de las pymes españolas dispone de conexión a Internet, y de ellas, una de cada cuatro accede a la Red mediante tecnologías móviles, lo que supone un incremento del 5% con respecto al año anterior. En el caso de las microempresas, la conectividad está presente en el 53%.
El informe donde se recogen estos datos ha sido elaborado por Fundetec en colaboración con la Dirección General de Política de la PYME (DGPYME). El citado informe se basa en la información recopilada a partir de más de 2.400 encuestas telefónicas realizadas a pymes de toda España dedicadas a ocho sectores de la economía española (logístico, transporte, hotelero, turismo rural, textil y confección, comercio minorista, artesanía e infraestructuras de telecomunicación), tomando una muestra proporcional al universo de empresas existentes dentro de cada sector.
Mientras el ordenador está presente en la práctica totalidad de las pymes (98%), alcanza el 90% en las microempresas de 3 a 9 empleados pero desciende al 59% en las de 0 a 2 trabajadores, siendo la media nacional de microempresas con ordenador del 61%. Los únicos sectores que se sitúan por debajo del 90% en el uso del ordenador son el de transporte (77%) y comercio minorista (70%), que son en general los menos tecnificados de todos los analizados.
Respecto a la presencia en Internet, el 57% de las pymes y el 21% de las microempresas con acceso a Internet disponen de página web. En definitiva, el sector que mayor uso realiza de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en sus procesos de negocio es el hotelero, tanto a nivel de infraestructura básica (ordenador, Internet, telefonía móvil) como de herramientas de gestión (facturación y contabilidad), presencia en Internet y de herramientas específicas para su cadena de valor. En un segundo escalón se sitúan el sector logístico y el de turismo rural, y a una cierta distancia los sectores textil. En el nivel más bajo se encuentran los sectores de transporte y comercio minorista, que aunque están comenzando a descubrir las ventajas de las TIC, aún realizan un uso limitado de las mismas, motivado en gran parte por las barreras de tipo económico (en su mayoría son microempresas y autónomos con dificultades de financiación) y en parte por un rechazo de tipo cultural. No obstante, la escasa tecnificación de estos sectores afecta a su productividad y competitividad, lo que resulta preocupante dado su importante peso en la economía española (entre los dos suman el 30% del PIB nacional).
Fuente: nexotran.com/Etrasa







